El codillo asado es uno de esos platos que nunca pasan de moda. Con su carne tierna y jugosa, acompañado de una piel crujiente, este corte de cerdo se ha ganado un lugar especial en la cocina española y europea. En España, el codillo suele servirse en celebraciones familiares, en restaurantes de cocina castellana o incluso en bares que apuestan por la tradición.
En este artículo te muestro todo lo que necesitas saber: desde qué es exactamente el codillo, hasta cómo prepararlo en casa paso a paso, con consejos prácticos para que quede perfecto.
¿Qué es el codillo?
El codillo es la parte delantera o trasera de la pata del cerdo, ubicada entre la pierna y la pezuña. Es un corte con bastante colágeno y tejido conjuntivo, lo que le da una textura única cuando se cocina lentamente.
En la gastronomía alemana se conoce como Eisbein, y en España encontramos versiones muy populares en zonas como Castilla y León o Madrid. Aunque antiguamente era considerado un corte humilde, hoy en día está muy valorado por su sabor intenso y su versatilidad en la cocina.
Ingredientes para preparar un codillo asado tradicional
Para 4 personas:
- 2 codillos de cerdo frescos (mejor si son de buena carnicería local).
- 3 dientes de ajo.
- 1 cebolla grande.
- 2 zanahorias.
- 1 hoja de laurel.
- 1 ramita de romero fresco (opcional, pero recomendable).
- 250 ml de vino blanco.
- 500 ml de caldo de carne o verduras.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal y pimienta al gusto.
Cómo hacer codillo asado paso a paso
1. Preparar el codillo
Limpia los codillos y sécalos con papel de cocina. Haz unos cortes superficiales en la piel para que se dore de forma uniforme.
2. Dorar antes de hornear
En una sartén amplia, añade un chorro de aceite de oliva y dora los codillos a fuego fuerte hasta que la piel quede sellada. Esto ayudará a que, en el horno, queden más crujientes.
3. La base del asado
Coloca en una bandeja de horno la cebolla en cuartos, las zanahorias troceadas y los dientes de ajo. Añade el laurel y el romero. Sobre esta cama de verduras, coloca los codillos dorados.
4. Añadir líquidos
Riega con el vino blanco y el caldo. Esto mantendrá la carne jugosa durante la cocción y aportará un sabor profundo.
5. Horneado lento
Introduce la bandeja en el horno precalentado a 170 °C y hornea durante unas 2 horas. A mitad de cocción, da la vuelta a los codillos para que se hagan por ambos lados.
6. Toque final
Para lograr una piel dorada y crujiente, sube la temperatura a 200 °C durante los últimos 15 minutos. Vigila bien para que no se queme.
Consejos para un codillo asado perfecto
- Tiempo y paciencia: este plato no es para prisas. Cuanto más lenta sea la cocción, más tierna quedará la carne.
- Usa buen vino: recuerda que el vino que uses para cocinar debe ser de calidad, porque el sabor se concentra.
- Deja reposar: una vez fuera del horno, espera 10 minutos antes de cortar. Así los jugos se asientan.
- Salsa extra: tritura las verduras de la bandeja con el jugo de cocción y tendrás una salsa espectacular.
Acompañamientos ideales
El codillo asado es un plato contundente que pide guarniciones sabrosas. Algunas opciones clásicas son:
- Patatas asadas al estilo castellano.
- Puré de patata cremoso, perfecto para absorber la salsa.
- Chucrut o col fermentada, muy típico si quieres darle un toque alemán.
- Ensalada fresca, para equilibrar la intensidad del plato.
Maridaje: qué beber con codillo asado
Un buen codillo asado merece un vino que esté a la altura. Los tintos con cuerpo, como un Ribera del Duero o un Rioja crianza, combinan muy bien. También puedes optar por una cerveza artesanal tostada, que realza los sabores de la carne y la piel crujiente.
Variantes regionales del codillo
- Codillo estofado: en vez de asarlo, se cocina a fuego lento en cazuela con vino tinto y verduras.
- Codillo a la alemana: hervido primero y luego gratinado al horno, acompañado de chucrut y mostaza.
- Codillo a la madrileña: suele prepararse guisado, como parte de un cocido contundente.
Valor nutricional del codillo
El codillo es un corte rico en proteínas y colágeno. También contiene grasas, por lo que conviene disfrutarlo con moderación. A cambio, es un plato muy saciante y lleno de sabor.
En dietas equilibradas, puede formar parte de un menú festivo acompañado de verduras y servido en raciones adecuadas.
Conclusión: el codillo asado, tradición y sabor en tu mesa
El codillo asado no es solo un plato, es una experiencia. Prepararlo en casa significa dedicar tiempo y cariño a la cocina. Su aroma llenando el horno recuerda a comidas de domingo y a reuniones familiares alrededor de una mesa abundante.







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